"Adiós a las armas" de Ernest Hemingway
- J. Francisco Gómez

- 28 mar 2023
- 2 Min. de lectura
Mi primera reseña escrita no podía ser otra que el libro que me hizo amar la
literatura, aquel que me enseño que los libros podían ser divertidos, emocionantes e
incluso dolorosos y que no siempre eran aburridos y tediosos. “Adiós a las armas”
de Ernest Hemingway nos muestra una historia vivencial del autor, el cual, también
sirvió en la Primera Guerra Mundial, también fue herido por un mortero y de igual
manera de enamoro de una mujer durante su tiempo como conductor de una
ambulancia.
La historia se centra en el frente italiano, uno de los más crudos del evento, sin
embargo, Hemingway no se enfoca en describir la crudeza de los hechos, no se
enfoca en los actos heroicos que pasan en las guerras, o en los sacrificios, ni en las
victorias o ningún evento que glorifique la violencia, solo muestra su paso por la
misma, olvidándose de todo lo que no le afectaba a él, de manera directa.
El valor de este libro, a diferencia de los cientos que existen de este evento, es la
manera tan casual y circunstancial como se desarrollan los hechos. La herida del
protagonista no ocurre en el frente de batalla recogiendo heridos. Esto pasa
mientras esta cenando con sus amigos y un ataque los sorprende, dejando en
evidencia lo que de verdad significa estar en una guerra. Después de eso, el
protagonista conoce a Catherine Barkley, una enfermera que se enamora
perdidamente de él, dejándonos ver un lado más sensible de guerra, alejado de las
bombas, disparos y muerte.
Después de las heridas, el protagonista comienza a perder ese espíritu de ayudar a
los demás, comienza a cansarle la guerra. Ve que sus heridas no importan y que en
el momento que esté sano, volverá al frente, convirtiéndose, de alguna forma, en un
prisionero de guerra, sin otro lugar a donde ir más que al campo de batalla.
De manera personal. Lo que más me atrapo de este libro fue la forma tan sobria y
simple con la que escribe Hemingway. No hay grandes monólogos, ni palabras
rimbombantes. Todo es descrito con frases cortas, muy concisas, dejándonos en
evidencia que la guerra lo volvió un hombre serio con sus libros, diciendo lo que
quiere decir y ya. No busca abornar nada, ni los eventos y mucho menos su
narrativa, solo es. Esto hace que el libro se lea con mucha facilidad, pues, a pesar
de que la temática no es algo sencillo, en la manera de escribir de Hemingway
todavía podemos ver a un hombre optimista; alguien que ha pasado por mucho pero
aún tiene ganas de seguir viviendo y que ni el alcohol ni las guerras han acabado
con él. Siendo este el mensaje final de su libro, donde debemos tomar la vida como
viene, pero siempre esperando que las cosas mejoren.




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