“Charlie y la fábrica de chocolate” de Roald Dahl
- J. Francisco Gómez

- 28 dic 2023
- 2 Min. de lectura
Con motivo del estreno de la película “Wonka” protagonizada por Timothée Chalamet, creo que ahora es un perfecto comento para hablar de libro que inspiro esta precuela: “Charlie y la fábrica de chocolate” escrito por Roald Dahl, que es, probalemente uno de los mejores escritores infantiles de la historia.
El escrito es bastante simple, cosa que se agradece al ser un libro para niños. El libro nos cuenta la historia de Charlie Bucket, un niño extremadamente pobre que vive con sus dos padres y sus cuatro abuelos. Sin embargo, a pesar de no contar con las condiciones más favorables, estos no son infelices. Los adultos reconocen la precariedad si su situación y en la medida de lo que pueden ayudan a que Charlie no se un niño infeliz: le cuentan historias, están dispuestos a renunciar a un poco de su comida para dársela al niño.
Pero todo cambia cuando un día, el mejor chocolatero del mundo, el señor Willy Wonka se decide a dejar que cinco niños de todo el mundo puedan entrar a su fábrica. Todo esto a través de los cinco billetes dorados que escondió en los envoltorios de sus chocolates. Esto, dentro de la obra, es todo un evento, pues, los dulces que inventa el señor Wonka son los mejores y más mágicos del mundo y además, nadie ha visto al chocolatero desde hace años, por lo que todo el mundo se interesa por saber qué ha pasado con él.
A lo largo de los días, uno a uno los billetes van saliendo y con esto conocemos a personajes muy peculiares: Augustus Gloop, Violet Beauregarde, Mike Teavee y Veruca Salt. Cada uno de ellos siendo una representación de los pecados capitales: la gula, la envidia, la pereza y la avaricia, respectivamente. Con esto los cinco niños, acompañados por sus dos padres, a excepción de Charlie que es acompañado por el abuelo Joe, entran a la fábrica y conocen a Willy Wonka.
Aunque se primera instancia pareciera que el señor Wonka solo quiere mostrarle a los niños su fábrica y todo lo que se hace en ella, lentamente nos damos cuenta que lo que él busca es un sucesor, pues, dentro de la fábrica les va poniendo “pruebas” en donde cada uno de los niños son víctimas de su carencia de valores.
En general, sentí que era un libro muy redondo. Que, a pesar de tener una historia simple, tenía un mensaje bastante poderoso tanto para los padres como para los niños. Otro punto que encontré muy interesante fue que el libro cuenta con ilustraciones, que si bien, en ocasiones pueden resultar algo extrañas, aportan bastante para la experiencia del lector.




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